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Desde que me mudé a Barcelona hace un año la idea de comenzar mi propio negocio ha ido creciendo más y más pero por razones del trabajo que tenía en aquel entonces desistí de la idea.

Un año después he comenzado a buscar información de cómo puedo montar mi propio negocio y vender mi producto, pero el día hoy me he topado con los primeros obstáculos, los cuales vi venir, pero no de esa manera.

Lo primero que hice fue buscar en google información y me encontré con este sitio web y el cual decidí visitar personalmente el día de hoy sin mucho éxito porque esa oficina no se encarga de asesorar a nuevos comercios sino de ayudar al consumidor, el recepcionista me ayudo e hizo una llamada por teléfono  y luego me pidió que le dejara mi email y nombre el cual hice, vamos a ver si recibo respuesta en los próximos días.

Luego de salir del lugar y busqué en google nuevamente ¿cómo vender mi producto en la calle legalmente? o algo parecido y me encontré con este artículo de hace dos años el cual habla de la dificultad que ha tenido Xavier Boneta de aparcar sus food-trucks en cualquier esquina de la ciudad por la normativa de la ciudad de Barcelona. Aunque en la normativa no solo prohibe los food-trucks sino la venta de comida ambulante por la ciudad de Barcelona con la excusa de que hay suficientes establecimientos de “tapas” en la ciudad de Barcelona, eso me dejo con un sabor de boca un tanto amargo ya que he visto gente vendiendo comida, chocolate, bebidas y demás a lo largo de Barceloneta, pero bueno decidí que por ahora tengo que abstenerme a mi plan.

En el camino de regreso me dije, bueno ya que tengo tiempo de sobra por qué no pasar por Barceloneta a ver qué están vendiendo – si es que están vendiendo claro y para mi sorpresa y asombro no me tomo mucho tiempo porque cerca del Museo de Historia de Catalunya  y el OneOcean Club presencié un gran espectáculo – inmigrantes africanos y pakistaníes estaban vendiendo productos piratas de contrabando en el medio de la calle como si nada.

Claro que no me gusto lo que estaba viendo pero me dije bueno tal vez si las autoridades ven esto, seguro que ellos hacen algo, pero para mi asombro y decepción lo que ocurrió fue lo contrario, ya que a escasos metros de los vendedores ambulantes estaban dos oficiales de la Policía de la Guardia Urbana, así que me dirigí a ellos para preguntarles “¿cuál era su papel y por que ellos no estaban haciendo nada para quitarlos de la via y cómo los permiten vender productos de contrabando sin siquiera decirles nada?” y que yo había venido de la Oficina de Comercio para preguntar como vender productos en la call de manera legal pagando mis impuestos y acatando las reglas de urbanismo y permiso de vías públicas.

Quiero destacar que la actitud de los oficiales en todo momento fue amigable, pero ellos me dijeron lo siguiente:

“Usted tiene toda la razón, usted quiere hacer las cosas bien pagando sus impuestos y nosotros estamos aquí sin poder hacer nada por que desde que hubo el cambio de gobierno en Barcelona, el gobierno es más flexible y suave con esta gente, así que es un tema político y social. Lo sentimos mucho pero estamos de manos atadas y no nos gusta por que no estamos cumpliendo nuestra labor como policía pero la excusa del gobierno es que hay que darles oportunidad para que se ganen la vida, así que disculpe si nos ve aquí sin poder hacer nada pero es la verdad.”

Luego de esto mi frustración creció un poco más porque me di cuenta que el problema no es que no se pueda hacer de manera legal, sino que es más fácil hacerlo de manera ilegal y que los policías no hagan nada porque que es un tema politico-social.

Desde que me mude hace un año a Barcelona he visto que si bien la ciudad es bella desde muchos puntos de vista la ciudad tiene sus problemas como en otras ciudades pero la actual alcaldesa de Barcelona – Ada Colau – a pesar de ser muy socialista, la verdad es que no toma en cuenta la sociedad que la rodea y el bienestar de esa ciudad que tanto dice querer, no sé si este post le llegue y si sea posible sentarme con ella para entender un poco mejor su punto de vista con respecto a este tema y a otros los cuales ahora mismo prefiero no mencionar para no extenderme más de lo debido.

Por lo pronto seguiré buscando una alternativa para vender el producto que quiero de manera legal y sin afectar el urbanismo de la ciudad en la vía pública.